Por Rubén Vázquez y Ricardo Vázquez
A tan solo unos días de inaugurada la vigésimo tercera edición de la Copa Mundial, las emociones divididas se mezclan con la duda de si la inversión millonaria se traducirá en ganancias.
Obras contrarreloj que han implicado jornadas de hasta 24 horas para finalizar los últimos detalles en infraestructura, el arribo para la concentración de algunas selecciones y con ella de la afición, además de un clima tenso en la capital por bloqueos, huelgas y una ciudadanía exhausta que se pregunta si hasta este punto la inversión ha valido la pena y si la llegada de visitantes durante casi un mes de fiesta futbolera será redituable.
El tiempo apremia y los días para la inauguración en el coloso de Santa Úrsula son cada vez menos, la expectativa crece aún cuando de desconoce el programa o que conlleva el show previo con el cual México presentará su mejor cara al mundo, si al final los tres mandatarios de los países anfitriones se presentarán a la ceremonia (en medio de las tensiones y a las puertas de la revisión del T-MEC). Las expectativas son altas, ya que el icónico estadio ha logrado un hito que ni Wembley, ni Maracaná, pasará a la historia del fútbol como el único recinto en albergar la apertura de tres copas del mundo.
Una inversión millonaria
Desde el primer momento en que la acción se puso en marcha, quedó claro que el nombramiento de México como uno de los anfitriones con sus tres ciudades sede, iba a requerir la labor conjunta del gobierno y la iniciativa privada, específicamente del primero en cuanto a la adecuación de la infraestructura pública, esto quiere decir transporte, vialidades y mejora del entorno urbano.
Por otro lado la inversión privada se enfocó en la mejora de los estadios y en conjunto ambas inyecciones sumaron un total de 209, mil 674, 800 millones de pesos (12 mil millones de dólares), de los cuales 2 mil millones fueron destinados expresamente para mejoras en la movilidad de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Estas renovaciones han sido ejecutadas con la visión de un beneficio a largo plazo y sin ser efímeras o creadas expresamente para el evento, así lo ha afirmado la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en la presentación oficial del plan mundialista con los gobiernos de Jalisco y Nuevo León en noviembre pasado expresó que este mundial hará historia no solo porque México será por tercera ocasión anfitrión, sino más bien porque “un evento global se transformará en bienestar local y construyendo un legado que permita a nuestros niños y niñas alcanzar sus sueños en el deporte profesional”.
La retribución esperada
Según proyecciones de la Concanaco Servytur, la derrama económica se calcula en $65,000 millones de pesos o unos 3.000 millones de dólares, de los cuales la mayor parte, entre $40 y $50 mil serán inyectados en la capital, mientras que para Guadalajara y Monterrey los ingresos se calculan entre $11,320 millones y $14, 118 millones de pesos.
Con esta proyección, en términos reales y de capacidad de consumo se estaría hablando de que esta 23ª edición duplicaría la derrama obtenida en la edición de 1986, cuando se contabilizaron ingresos por 450 millones de dólares. Las áreas de turismo, comercio y servicios serán las principales beneficiarías en esta ocasión, ante lo cual Octavio de la Torre, presidente de la ya mencionada Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) vislumbra la captación de entre $35,000 y $40,000 millones de pesos, además de la creación cercana a los 12,000 empleos formales entre las tres ciudades que acogen los partidos.
Antes estos cálculos positivos, estaríamos hablando que la derrama superaría en un 446% la inversión inicial del gobierno y el sector privado. Este clima de optimismo en torno al mundial ha alentado un efecto de inversión en la región, que en lo referente a la parte doméstica y según un sondeo de KPMG, ha incentivado a un 80% de las empresas en territorio mexicano a realizar inversiones ligadas a tan esperado evento.
Aguardemos al 11 de junio y a lo que nos depara una copa del mundo que promete ser histórica. Enhorabuena.















