Por Héctor Morales Arámbula y Héctor Morales Reinosa
La valía de una empresa va más allá del poder económico y su fuerza capital: vive en algo que define su ADN y permite su desarrollo y permanencia por generaciones.
Cuando hablamos del término empresa lo primero que se nos viene a la mente es su capacidad de producción y operaciones, lo cual se traduce en capital, ingresos o ganancias, el mero concepto nos enfoca solo a la parte económica y financiera, olvidando por completo algo que podría denominarse su esencia.
En una empresa familiar, el legado es el conjunto de valores, cultura, propósito y activos que se transmiten de generación en generación. Va más allá del patrimonio material; es el ADN del negocio, su reputación y su capacidad de mantener el espíritu emprendedor a lo largo del tiempo.
Este rasgo de vocación a largo plazo, llamémoslo así, es un objetivo innato a cada proyecto empresarial, pues por medio de este se refuerzan los vínculos que unen a las distintas generaciones de la familia propietaria, define la visión a largo plazo y sirve como un trampolín para afianzar la supervivencia de la misma a través de este relevo generacional.
Para establecer los alcances de un legado dentro de una empresa es necesario conocer sus dimensiones, basadas en tres pilares, el intangible, el tangible y el social.
Cuando se habla de la dimensión tangible, esta engloba cuestiones no medibles pero sumamente vitales para el correcto funcionamiento de la empresa como los valores, la ética de trabajo, las costumbres, y la narrativa sobre cómo inició el proyecto empresarial, así como los caminos que le han llevado a superar sus diversas crisis rumbo al éxito.
Por otro lado, la dimensión tangible corresponde a los bienes medibles que configuran el patrimonio de la empresa, como las instalaciones, las propiedades, el inventariado e incluso el capital humano.
En el ámbito social se reconocen la reputación de la marca, el compromiso de la comunidad y la responsabilidad social, aunque en años recientes y sobre todo en las generaciones más jóvenes que han tomado la estafeta también se consideran cuestiones como el impacto entre la comunidad y en el medioambiente.
¿Cómo convertir al legado en un motor de crecimiento para la compañía?
En su “Informe sobre empresas familiares de 2024” la red global de servicios de consultoría KPMG aborda un total de ocho claves esenciales para convertir a este conjunto de bienes y activos en una herramienta para impulsar el desarrollo y éxito de la corporación, los cuales se enlistan a continuación:
- Escuchar las necesidades y objetivos de las próximas generaciones
- Definir y comunicar los valores y la visión de la familia y del negocio
- Generar puntos de encuentro entre las diferentes generaciones para fortalecer la unidad y la armonía dentro de la familia
- Compartir la historia familiar y comprometerse con la innovación y el cambio
- Promover una administración responsable
- Priorizar la acción social
- Transmitir la experiencia, el conocimiento y la capacidad de emprendimiento
- Adaptarse a las tendencias cambiantes del mercado
Al igual que las agendas corporativas y las empresas, el legado también cambia y evoluciona. Hay que entenderlo como un proceso, en el que cada generación que participa en la gestión de la empresa deja su huella e intenta inspirar a las siguientes generaciones, sin perder de vista el espíritu y visión del fundador.
Comprender la conexión entre las tradiciones y el legado con la innovación, y conocer las expectativas de los clientes, permite hacer frente a los cambios en el mercado; sin embargo, el desafío consiste en encontrar un balance adecuado que ayude a conciliar las expectativas y prioridades de cada integrante de la familia.
Para lograrlo, es fundamental considerar las aportaciones de los consejos de administración, especialmente las de miembros independientes y no patrimoniales, ya que estas permiten obtener perspectivas de otras industrias y especialidades para analizar de forma objetiva cómo integrar los orígenes con el futuro de la empresa.
¿Qué tipo de legado es más importante en su empresa familiar?
¿Identifica algún cambio en las generaciones o familias extendidas?
¿Considera importante alinearse con alguno de ellos para prevenir futuras disputas entre los sucesores ante un cambio generacional?
