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Guadalajara: una Sede Mundialista Desafiada por el Colapso

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Guadalajara: una Sede Mundialista Desafiada por el Colapso

Por Judith Ortíz y Eduardo Padilla

La temporada de aguas y el fantasma de la inseguridad acechan a la Perla Tapatía a días de convertirse en sede mundialista.

En México, entre mayo y agosto, conocemos de antemano que hay un aliado que en ocasiones y por el carácter ambivalente de la deidad a la cual fue consagrado tiene la capacidad de ser un aguafiestas o en muchos casos ser un perpetrador de caos que afecta especialmente a nuestras urbes cuya endeble planificación ha sucumbido históricamente a sus efectos.

Por supuesto que estamos hablando de las lluvias, y es que a días de convertirse en sede mundialista, Guadalajara ha enfrentado unos torrentes que más que refrescar, han dejado ver las deficiencias en cuanto a movilidad y lanzado como augurio de un panorama poco deseable, para el cual, además de los ciudadanos se sumaría una cantidad significativa de visitantes.

Y es que en la noche del 31 de mayo y la madrugada del 1 de junio pasados, la capital jalisciense experimentó lluvias torrenciales que colapsaron el sistema vial y expusieron algo que ha estado patente por años en nuestras ciudades pero que con un evento de talla mundial ha urgido por ver: la falta de planificación urbana, las pocas o nulas medidas anticipadas ante desastres naturales más graves y en este caso preciso, la carencia de sistemas de bombeo para evitar inundaciones, todas medidas previsibles.

Bastaron solo unas 12 horas para que la zona de acceso al estadio Akron, sede mundialista, se viera totalmente rebasada, ya que la inundación del paso a desnivel a la altura de la cigarrera La Moderna, sobre la carretera a Tepic, provocó severos congestionamientos que impidieron el acceso o salida tanto de vehículos con dirección a la capital nayarita como hacia Guadalajara.

Al interior de la ciudad se reportaron 39 árboles caídos y afectaciones en por lo menos diez colonias, entre ellas Providencia e Independencia, mientras que varios cruces sobre López Mateos, principal arteria de la ciudad, se vieron igualmente colapsados por la lluvia, que según cálculos del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara fue equivalente al promedio de precipitaciones acumulado en mayo con 25 mm cúbicos en zonas como La Minerva.

¿Un lavado de imagen o verdaderas soluciones para la ciudadanía?

Con la cercanía de la justa deportiva, en las ciudades sede ha surgido más que un espíritu de celebración y pasión futbolística uno de hartazgo y cuestionamiento, sobre todo cuando los precios prohibitivos de las entradas a los partidos han creado un sistema de exclusión, el cual ha acentuado la brecha social y la sensación de que “el ciudadano de pie paga los platos rotos” de lo que se ve más como un “lavado de imagen”, arreglitos estéticos para una puesta en escena cuya finalidad ha sido la de embellecer ciertas partes de la ciudad que servirán como escenografía para los visitantes extranjeros, donde presentar el rostro más amable de una ciudad que hasta hace apenas un par de meses se vio en el ojo del huracán por otro de los problemas enmascarados durante este evento: el de la violencia y las desapariciones forzadas.

El crimen y la violencia, una preocupación constante

Hace unos días la emisora alemana Deutsche Welle colgaba un video en su cuenta oficial donde lanzaba la pregunta “¿Una copa mundial segura en México?”, acompañada de imágenes que dieron la vuelta al mundo en febrero pasado cuando un enfrentamiento entre las fuerzas armadas y las del crimen organizado dieron como resultado el abatimiento de Nemesio Oceguera Cervantes, alias “El Mencho”, jefe operativo del cártel Jalisco Nueva Generación, acompañado de un clima de terror que trajo consigo bloqueos carreteros, incendios y ataques experimentados con especial saña en el estado.

Resulta que el fantasma de la violencia y el crimen organizado que han afectado a Jalisco y a Guadalajara en por lo menos la última década parece no querer dar tregua durante el evento, pues aún con la inversión millonaria y la aparente adecuación pública ha llevado a cuestionar a los visitantes si es seguro venir.

Sumado a esta serie de noticias que han golpeado la aparente imagen de bienestar, está también el caso de los hallazgos realizados en torno al estadio Akron, donde predios y áreas despobladas en un radio de 20 kilómetros en torno al recinto mundialista han sido convertidas en sitios de inhumación ilegal con cerca de 456 bolsas con restos humanos encontrados.

Jalisco actualmente se sitúa en el nada honroso tercer puesto a nivel nacional por número de desapariciones con 16,000 casos, de los cuales 522 se sumaron durante el primer trimestre de 2026, lo cual representó un aumento del 16.8% comparado con el año pasado.

A esta serie de problemáticas se suma también la especulación en vivienda, pues las rentas en la zona metropolitana de Guadalajara han subido un 35% en los años post pandemia, mientras que la impronta de Airbnb ha canalizado hasta 20,000 inmuebles, desplazando en la mayoría de casos a habitantes nativos que han abonado a la crisis de la vivienda, sin embargo, estas afectaciones se vivirán con mayor profundidad entre aquellos que viviremos el mundial como espectadores desde una pantalla de televisión. Así las paradojas en nuestro México mundialista.

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